Cómo hacer mejillones a la marinera
Mejillones a la marinera
Cómo cocinar mejillones Cocinamos los mejillones en un sabroso caldo hecho con vino blanco, ajo y chalotas en esta receta fácil de mejillones al vapor. Es fácil, rápida y deliciosa. Saltar a la receta de mejillones al vapor
Es muy fácil hacer mejillones al vapor en casa. Las chalotas, el ajo y el vino blanco hacen el caldo perfecto. Mientras los mejillones se cuecen al vapor, el caldo queda atrapado dentro de las conchas. Es divino, además el caldo que sobra es fantástico para empaparse con una buena barra de pan.
Recuerda que cuando los compras, los mejillones están vivos. Así que en cuanto llegues a casa de la tienda, quítales el hielo, desenvuélvelos y guárdalos en la nevera cubiertos con un paño húmedo. El paño húmedo evita que se sequen. Consulta las preguntas frecuentes que aparecen a continuación para obtener más consejos sobre la conservación de los mejillones.
Revisa los mejillones. Si encuentra algún mejillón agrietado o astillado, deséchelo. Si alguno está abierto, dale un golpe rápido en la encimera y observa si se vuelve a cerrar. Si no se cierran, deséchalos.
Retira la barba. La mayoría de los mejillones tienen una barba, que no es más que las fibras que salen de la concha del mejillón. Lo mejor es quitarla. Para quitarla, sujeta un mejillón con una mano utilizando una toalla seca. A continuación, tira de la barba y sepárala del mejillón con la otra mano. A veces puede ser un poco difícil de quitar, pero al final saldrá.
Mejillones en salsa roja
Limpiar los mejillones, quitando las barbas y limpiando las conchas. Pelar y picar finamente la cebolla y el ajo. A continuación, en una sartén profunda con 2 cucharaditas de aceite de oliva, dorar ligeramente ambos. Añadir el pimentón dulce y la harina, mezclar todo. Añadir el vino blanco y dejar que se evapore el alcohol. A continuación, añadir el caldo de pescado hirviendo y hervir durante 10 minutos hasta obtener una salsa con textura, luego añadir sal y pimienta. Añadir 1 cucharada de perejil finamente picado. A continuación añade los mejillones limpios, tápalos y cuécelos hasta que se abran. Servir en una fuente y añadir el resto del perejil picado.
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Creo que cuando la mayoría de la gente se imagina París, se imagina calles empedradas, bonitos cafés en las aceras, un garçon francés animándoles a entrar con un entusiasta “¡Bonjour!” Puede haber un poco de música de fondo tocada con un acordeón, un ciclista que pasa por delante de ellos con una boina. Al menos, así es como siempre me he imaginado París.
Cuando viajé a París por primera vez, me sorprendió comprobar que era exactamente como lo había imaginado (excepto, quizá, por no haber tantos hombres con boina). Aunque este tipo de escenario existe en la mayor parte de París, lo encontré especialmente cierto en la Place du Tertre en Montmarte, justo al lado de la iglesia del Sacre Coeur.
Encontrará algo que parece sacado de una postal. La zona es el hogar de músicos, artistas y creativos. En la plaza, aunque pequeña, tampoco faltan los cafés parisinos por excelencia. Muchos de estos cafés están repletos de lugareños y turistas hambrientos, y ofrecen algo más que el típico bistec con patatas fritas o confit de canard (pato); los mejillones frescos son una especialidad de la zona.
Mejillones a la marinera en el horno
Una de mis comidas reconfortantes favoritas es un gran plato de mejillones con pan crujiente. Si nunca has probado los mejillones, son como las almejas o las ostras y tienen un sabor salado y una textura firme, pero cremosa. Sin embargo, a diferencia de las almejas o las ostras, nunca he comido mejillones crudos y los prefiero en una salsa rica.
Por ejemplo, esta salsa de tomate con bacon y vino. Este es uno de esos platos que sólo se puede pedir en un restaurante, pero que en realidad se puede hacer en la cocina de casa. Vamos a preparar unos mejillones.
Los mejillones frescos son fáciles de conseguir hoy en día, pero es importante comprobar su frescura. Los mejillones frescos deben estar vivos; sus conchas deben estar cerradas, o si están ligeramente abiertas, deben cerrarse si se les da un ligero golpe.
El único paso que hay que hacer para limpiar los mejillones es quitarles la “barba”. Se trata de una pieza diminuta, casi peluda, que sobresale del costado de cada mejillón: es la forma en que se adhieren a las rocas. No es comestible. (En la foto de arriba se puede ver cómo sobresale del lado derecho del mejillón).
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| 🍽️ Plato: Plato principal |
|---|
| 🔪 Preparación: 45 minutos |
| 🍲 Cocción: 45 minutos |
| 🥣 Calorías: 450 |
| 👫 Raciones: 5 personas |
| 🍳 Cocina: Latina |
- 1 kilo de lomo de cerdo
- 1 cebolla grande
- 1 kilo de papas
- 3 cucharadas de consomé en polvo
- 3 tazas de agua
- 2 cucharadas de orégano
- 2 cucharadas de pimienta
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas de sal
- Paso 1: Precalienta el horno a 180ºC.
- Paso 2: En un bol grande agrega el agua y el consomé en polvo, mezcla bien hasta que se integren.
- Paso 3: Luego, sazona la carne con sal, pimienta y orégano y llévala al agua de consomé para que se marine durante 1 hora.
- Paso 4: Lava la cebolla, córtala en trozos grandes y llévala a una bandeja grande para horno. Vierte un poco del marinado sobre las cebollas y coloca encima la pulpa de cerdo.
- Paso 5: Lava bien las papas, pícalas por la mitad y colócalas en la bandeja alrededor de la carne, sazona con sal, pimienta y orégano molido.
- Paso 6: Lleva la bandeja al horno y deja cocinar por 90 minutos, o hasta que esté dorada.
- Paso 7: Cada 15 a 20 minutos revisa que la pulpa no esté seca y, de estarlo, utiliza el marinado para hidratarla.
- Paso 8: Cuando esté lista la pulpa de cerdo, sacamos la bandeja del horno y deja que repose unos minutos.
- Paso 9: Córtala en rebanadas y sírvela acompañada con una rica ensalada fresca.




























